Thriller

Cuando hago repaso a mi discografía y trato de pensar cual es el mejor disco que hay en ella, siempre llego a la misma conclusión: “Thriller”, de Michael Jackson.
Yo conocía vagamente a su autor por su anterior disco, “Off The Wall” y por ser uno de los integrantes de los “Jackson Five”, pero se puede decir que fue con ese disco con el que le descubrí. Y es que la lista de temas memorables que se incluyen en el es abrumadora.
“Thriller”, el tema que da título al album, es una obra maestra indiscutible. La voz de Michael Jackson, la producción de Quincy Jones, el recitado de Vicent Price, el video que la acompañaba… todo ello hizo de este tema uno de los más famosos de su autor e hizo que el álbum fuese el más vendido de la historia (¡45 millones de discos vendidos en todo el mundo!). ¿Quién no recuerda aquella nochevieja de 1982 en la que se estrenó el video en el programa de fin de año, cuando media España estaba pegada a la tele? Yo me quedé boquiabierto y, evidentemente, fue mi regalo del día de Reyes.
Pero el álbum tiene otros temas memorables: “Wanna Be Startin’ Somethin” te deja sin palabras. “Beat It”,aunque comenzaba a mostrar ese ramalazo pseudo-jevilongo que tanto gustaría posteriormente a Jacko y al que tanta manía acabaría por coger yo (con esa guitarra de Eddie Van Halen) es otra obra maestra. Y “Billie Jean”, que para muchos es uno de sus mejores temas y una de sus mejores interpretaciones, tampoco admite comentarios.
Las baladas del album (“The Girl Is Mine”, “Human Nature”…) me gustan algo menos, pero eran el complemento ideal para un álbum sin ningún tipo de fisuras.
La lástima es que Michael Jackson fue victima de su propio éxito: Ni el todavía interesante “Bad”, ni el flojito “Dangerous”, ni el espantoso “Invincible” (con un sinfín de recopilatorios de todo tipo de por medio) pudieron hacerle sombra a una obra tan grande como “Thriller”.
No voy a hablar ahora de en qué se ha convertido porque la historia la conocemos todos.
Sólo señalar la pena que me da que por todas las gilipolleces que está haciendo últimamente y por todos los recopilatorios-basura y canciones jevilongas que sigue sacando, nos olvidemos de quien llegó a ser este señor en los años 80: el autor de unos de los mejores discos de la historia de la música (con permiso de “Prince”).

























